Turismo: La esperanza de contar con una industria sustentable y relevante para el país.

Tenemos las herramientas, el potencial y las fichas puestas en un plan de desarrollo. El desafío, es su implementación en el territorio local,  para impactar la realidad nacional.

No cabe duda que la industria turística se encuentra en un vertiginoso proceso de cambio. Las nuevas tendencias, sumado a los reconocimientos internacionales de Chile en la materia, obligan al sector productivo a generar iniciativas que garanticen el desarrollo económico, social y sustentable.

En el caso particular de Chile, fue necesaria la fijación de un manual de buenas prácticas y un trabajo mancomunado entre el Estado y el sector privado, a fin de plantear estrategias que permitan un avance de la actividad, minimizando su impacto medioambiental, poniendo en valor el patrimonio cultural y potenciando las economías locales.

La iniciativa, de nombre “Chile, por un turismo sustentable”, propuesto por el Servicio Nacional de Turismo (SERNATUR) nos invita a mirar con optimismo la posibilidad de posicionar al país, como un destino turístico de clase mundial, planteando iniciativas que no deterioren el entorno natural y social de los territorios.

La invitación es enfrentar este nuevo desafío, desde la administración local con políticas que integren a la comunidad, desde sus propias necesidades e identidades.

En este sentido el diagnóstico es duro, de los 345 municipios que hay en Chile, solo 95 cuentan con un Plan de Desarrollo Turístico (PLADETUR) herramienta indispensable para fijar las metas y compromisos institucionales en la materia.

Respecto a los municipios que cuentan con Departamentos de Turismo dentro de su organigrama, la cifra se reduce a 8, restringiendo la posibilidad de contar con profesionales especialistas, presupuesto y una serie de recursos que permitan levantar iniciativas dirigidas a la mejora de la gestión.

Es necesario que entendamos a la actividad turística como un tema relevante, comprendiendo que el fortalecimiento y desarrollo, se logra cuando se hace en forma sistemática y asociativa, ya que toda acción que se emprenda a nivel local tiene impacto regional y nacional.

Otro importante aspecto a considerar, es la preparación académica de los futuros profesionales que se insertarán en la industria, pues de ellos será la responsabilidad de implementar estas iniciativas en servicios públicos y empresas del rubro, por lo que debemos garantizar una preparación técnica, ética y actualizada en las nuevas tendencias.

Personalmente, tengo buenas expectativas de este proceso, confío en que podremos desarrollar una industria que rompa los esquemas habituales del “pan para hoy y hambre para mañana”, donde se saca el mayor provecho posible, sin importar los deterioros de las materias primas con las que trabajan, en este caso particular, nuestro entorno (mentalidad corto placista)

 

Sergio Araya Becerra, Director General de Instituto Profesional Vertical.